6/2/08

Vox populi / Cultura popular



En un artículo de la revista El guardián, el crítico de arte Adrian Searle se preguntaba qué debemos esperar de la cultura norteamericana. Reproduzco parte del artículo que fue publicado el año pasado por El Cultural del diario El Mundo. La negrita es su texto y el resto es mío: 

Debería haberme recordado a mí mismo la escasa respuesta a la situación del arte británico últimamente. Sin embargo, igual que hice cuando visité la Bienal del Whitney en Nueva York esta primavera, acudí a todas estas exposiciones con la esperanza de encontrar no sólo un poco de controversia y malestar cultural, sino un arte que reaccionara ante la presente situación, ante la usurpación que se está cometiendo con nuestras libertades personales, el clima de desconfianza y terror, los dobles raseros morales que se están aplicando, y la erosión del contrato social, que se está convirtiendo en algo mucho más mezquino. Quizá pedía demasiado. 

(Simple, amigo. Tanto el arte norteamericano como el europeo están en decadencia. Los europeos llevan más de 2000 años haciendo arte, ya lo han explorado todo y es lógico que se les agote. Los norteamericanos lo estaban haciendo bien, pero a mediados de los ’70 la cosa empezó a ir en declive, hubo mucha experimentación y se volvió todo tan extremo que se perdieron los límites entre lo que era arte y lo que es exceso. Con lo del 11-S les han tocado su talón de Aquiles, así que esta gente no puede hacer más que quejarse sin aportar soluciones creativas. Cuando uno se acostumbra al bienestar los duelos pueden durar mucho tiempo. Ya lo ha dicho usted mismo: “esto se está convirtiendo en algo mucho más mezquino”. No le va a pedir peras al olmo, hombre). 


Una de las pocas obras memorables de aquella Bienal del Whitney, y de la muestra Uncertain States of America, era una proyección extrañamente conmovedora de Paul Chan, proyectada con un ángulo inclinado sobre el suelo de la galería, en la que algo inquietante sucedía en el rincón escorado de una ciudad. Los objetos eran absorbidos por el cielo, en silenciosa cámara lenta. Los pájaros cruzaban velozmente la pantalla, se posaban en los cables y defecaban sobre teléfonos móviles, ordenadores portátiles, bicicletas y coches. Pero, al tiempo que las cosas eran absorbidas hacia el cielo, también caía gente, como ocurrió en las Torres Gemelas el 11-S. La obra de Chan era una imagen de los últimos días, y en particular del “éxtasis” infantil de la cristiandad fundamentalista de EE UU. First Light, de Chan, es un silencioso día del Juicio Final que tiene lugar a nuestros pies. Por todo ello, resultaba curiosamente conmovedor e inesperadamente digno.

(Y no le cuento lo digno que resulta usted por llegar a semejante conclusión).


Pero lo que más me impresionó fue la idea de futilidad y apatía en buena parte del arte estadounidense actual que se exponía: arte estúpido quizá para tiempos estúpidos. Y mientras que en el arte estadounidense ha reinado a menudo un sentimiento de triunfalismo más bien poco atractivo, ahora se tiene la sensación de que se está acabando la cuerda, de entropía y agotamiento. A lo mejor esto también es intencionado, y lo que tenemos es un arte que reconoce su propia impotencia cultural. La naturaleza repetitiva de las parodias fecales de Paul McCarthy, las óperas cada vez más impenetrables de Matthew Barney y la petulancia de la obra de Bill Viola subrayan esa caída en desuso. En los artistas de más edad, este tipo de fracaso, aunque desgraciado, es comprensible; en los más jóvenes resulta deprimente.
(No crea que es cuestión de yanquis solamente. Si es que le merece la pena perder el tiempo, dése una vuelta por ARCO MADRID una vez al año y ya verá de lo que estoy hablando. Como el arte es una proyección de la sociedad y no es ninguna novedad que vivamos en una sociedad francamente estúpida, pues es de suponer que el arte también lo será. Es tan sencillo como que dos más dos son cuatro. Ya lo ha dicho usted: lo triste es que haya gente joven haciendo un arte tan desapasionado y falto de crítica, y que lo haga convencida de que un arte basado únicamente en las tecnologías punta es todo lo que se necesita para ganarse un huequecito en una bienal. Me recuerda un poco a esa nueva generación de informáticos que saben mucho de programas, chips, accesorios y todo tipo de artilugios, 0 -1, lenguaje digital, negro o blanco, sin matices, y que a la hora de pensar y escribir dos renglones juntos el único contenido sean chips, programas, accesorios y todo tipo de artilugios. Son los machacas del arte, criados en el escrúpulo de una sociedad que los mimó tanto como para nunca jamás tener que levantar el culo del sillón giratorio. Para desear el cambio hay que sentirse insatisfecho, pero esta gente no tiene la menor idea de lo que es eso. Sólo está ligeramente molesta. Y aterrorizada. Nada más.).


Que Londres sea ahora el centro me recuerda terriblemente a la vieja y especial relación angloestadounidense en la que se habla el mismo lenguaje con distintos acentos. Si creemos que gran parte del arte estadounidense actual (a diferencia de su literatura) no viaja bien, podría decirse lo mismo, con algunas excepciones, del arte británico de hoy en día. Quizá deberíamos dejar de pensar en si esto es estadounidense y aquello británico, o en dónde se encuentra el centro. A mí me preocupa más salir de este delta, que ahora se ha extendido por todas partes como uno de los paisajes prosaicos e interminables de J.G.Ballard.
(Perdone, míster, pero aquí se equivoca. No es por todas partes: es en Europa y Norteamérica, porque en el resto del mundo la cosa es bien distinta. Afortundamente, la mezquindad de la que usted habla, junto con la ignorancia y la soberbia de las sociedades falsamente desarrolladas, no llega hasta las comunas africanas ni se enquista entre los amarillos y los pardos de Latinoamérica y Asia, donde la escasez de medios hace que se vean forzados a instrumentarse –o, lo que es lo mismo, a poner en práctica su imaginación-para fabricarse los recursos que de otra manera le serían inalcanzables. Así fue como el hombre descubrió el fuego, y así fue como llegamos hasta aquí).


Entonces me pregunté si uno de los motivos por los que se ha creado tan poco arte de cierto valor (podemos o no contar el dibujo de Richard Serra de un encapuchado víctima de las humillaciones de Abu Grahib, con las palabras “Stop Bush” garabateadas junto a él) sobre la crisis actual, es que los artistas creen que estarían predicando a los conversos.
(¿Conversos en qué?)


Esta inocente ilusión surgió a raíz de una postal que recibí, durante Frieze, en la que venía impresa una cita del artista británico Jeremy Deller, que comentaba: "No creo que el mundo del arte lo formen necesariamente ‘los conversos’. Al fin y al cabo, es un lugar fantástico para conocer a traficantes de armas jubilados.
(Y a neocapitalistas, y a maestres de sectas masónicas ejerciendo el mecenazgo, y a críticos de arte (que a falta de artistas se vuelven meta-artistas), con lo cual siempre que haya un crítico de arte habrá una interpretación, y aunque la gente no entienda un pito de qué hablan unos y otros, entre ambos han creado lo que llaman vanguardia. Para el ciudadano de a pie, esto no es más que una etiqueta que aceptan porque lo ha dicho alguien que tiene nombre y que entiende más que ellos. Pero a mí, como a usted, no me hace ninguna gracia que el arte actual no sea más que una etiqueta. Porque ¿dónde está la vanguardia si no hay contenido y todo lo que hay son traficantes de armas jubilados?)

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Dice Camille Paglia que el gran arte nutre la imaginación y da sentido a la vida, y que a diferencia de la cultura popular, es suficiente para sostenernos a lo largo de la vida.
No EsToY dE AcUeRdO



¿Habeis visto qué niños más monos? Son de un graffiti de autor español. Excelentes. ¿Qué creeis que pensarían estos niños, e incluso el autor, de la opinión de Camille Paglia?¿Creeis que la cultura popular no es suficiente?¿Que no hay alternativas?

Yo cReO qUe sÍ

Este es un tiempo propicio pa' la modestia/ como el sol da luz al día, fuerza y claridad se manifiestan/no importa latitud, altitud, época del año cambia moneda/ganan los mismos, ver cada día otro engaño/Piel roja, tinta negra, papel blanco/traigo el pasado al presente, hago historia y la deshago/intuiciones, adivinaciones, bolas de cristales/vida efímera, conviviendo con todos los males./Ruidosa calle esta es mi jergamil lenguas se hablan, mil bocas escupen fuego/mil loros ke pinchan bandas sonoras por las ventanas/no hay calés, no hay dirhams, no hay parque/no hay pesos, no hay pasta, no hay nada/Tú ya no sigas echando cuentas/peseta, real, durillo y más leyendas/no solo importa tu nevera y pagar letras/no hay tiempo, ni respiro/ni descanso, relajo o treguasigue! sigue! menos derechos y más tuercas/El confort no reconforta/y a cuchillo con el euro pasa cuentas/Como una balada amarga/invadiendo las tabernas/El confort no reconforta/y a costa de que sudores llenan cuentas/Tantos siglos tropezando/siempre con la misma piedra/Así está esto oscuro... Parpadea la poca luz de la farola de aquel muro... Frena!...Hace tiempo que esta escrito:/La comodidad debilita al más fuerte de los vivos/Si...¿quien es?Sorpresa! Un sonido/un soniquete que te somete/se te mete en la mente, latente/ambiente envolvente, desde la calle para la gente.Vente,Vente! Aqui quien no siente miente/evidentemente–puede que nunca te hubieras dado cuenta–que a cámara lenta siempre se ve/Imagínate! Incorpórate!/Aceptalo! Es hora de!/Caminar y poner la mirada de frente/hacia un camino diferente, gente/El confort no reconforta/y a cuchillo con el euro pasa cuentas/Como una balada amarga/invadiendo las tabernas/El confort no reconforta/y a costa de que sudores llenan cuentas/Tantos siglos tropezando/siempre con la misma piedra/Derechos humanos mueren dia a dia calladamente/Personas sin papeles no ven salida a su vida legalmente/Inmigrantes encerrados en las iglesias en huelga de hambre"¿Dios no existe o por impago le han cortao el cable/megamacromultinacionales/multipoderosas/multideprimentes/
multicapitales/multipatriarcales
/multicoloniales/multimilitares/multiexplotadoras/multidictadoras/

multimiserables/multipoliciales/armadas hasta los dientes/Cultura barata cubierta en platamata y ata almas sensatas/sombras inmediatas llenan miradas de pasta, basta!/Hasta cuando cultura nefasta/que aplasta en el metro y en tu casa?Amansa la conciencia, manipula y cansa la esperanza/¿Hasta cuándo fronteras con muertos de los dos lados?/¡Esto impone! ¡Descompone!/Valen más las balas blancas que las vidas negras dentro del mercado/¡Esto no es justo!/Revuelta y cambio impulso/Sistema desengancho, descompongo y desajusto/Naces, andas, ves, mueres/usa conciencia, implicate/ cuando uno va uno viene/se repite la misma insensatez.

porque
EsTo Es CuLtUrA pOpUlAr y TaMbIeN eS aRtE
(VOX POPULI)