3/11/14

Dolar-blue = delito


Al día de hoy, el peso argentino vale 8, 40 dólares. Éste es el precio oficial que fija el Banco Nación. Y como sabemos, todo lo que es oficial, es legal. Lo que viene ocurriendo desde el llamado "cepo al dólar" instalado por el gobierno de CFK (la gente ya no puede comprar dólares a menos que tenga un ingreso no inferior a, lo cual suele coincidir con señores de altos ingresos, quienes sí tendrían derecho a comprar la tan codiciada moneda estadounidense), es que surgió el dólar-blue, o dólar paralelo, que ha llegado a valer casi 15 pesos en el mercado negro. Esto significa que si yo dispongo de 100.000 pesos en ahorros y quiero comprar dólares para la adquisición, por ejemplo, de un terreno, al dólar oficial tendría unos 11.000 dólares. Pero al dólar blue o paralelo, tendría… entre 5 y 6.000. ¿Me voy explicando?

El problema surge cuando TODO EL MUNDO dentro del país se apunta al dólar paralelo, que no es ni más ni menos que un juego de ruleta para ganar más, a costa del empobrecimiento del resto de la sociedad. Lo extraño es que poca gente hable de esto, pero más raro aún es que haya tanta gente sin entenderlo. Porque lo que rige dentro del país no es el peso nacional, sino el dólar, y cómo nadie se queja -o nos quejamos de la boca para fuera-, el uso del dólar-blue se ha normalizado de tal forma que todo ahorro contado en pesos… vale exactamente la mitad. Las inmobiliarias, por ejemplo, no toman el peso al valor del dólar oficial sino del dólar-blue, lo mismo para hacer cualquier tipo de negocio. Como el negocio se hace persona a persona y se transcribe en pesos, entonces se sobreentiende que la transacción se hará al valor del dólar blue. Así es, todo muy confuso, pero a los 15 días de vivir en el país ya te vas poniendo al tanto.

En las sociedades civilizadas (si es que todavía sobrevive alguna) esto lleva un solo nombre: delito. Sin embargo, aunque no se lo quieran creer, ayer mismo una pobre mujer me decía que hacer negocios al dólar oficial conduce a la cárcel… Hasta ese punto ha llegado la normalización del delito en la Argentina. La gente ha dejado de creer en el valor de la legalidad hace mucho tiempo ya. 

Como no me gusta victimizar a nadie, podría muy bien decir que la responsabilidad es exclusivamente nuestra. Básicamente, de nuestro infantilismo y nuestra desidia. Demuestra, además, que poner "cepos" no ha hecho más que favorecer el delito; algo perfectamente normal si se piensa que las actitudes represivas conducen invariablemente al quebrantamiento de la ley. Por lo tanto, o el gobierno es tonto o el gobierno ya lo sabía. Tonto no lo veo. ¿Qué será?

Saquen cuentas y ya me dirán si no es todo un gran espejismo. Desde que tengo memoria, la moneda de este país se ha caracterizado por ser inestable. De hecho, la moneda argentina no cotiza fuera del continente (y no sé si cotizará en todos los países sudamericanos, lo dudo). Que sea tan inestable es preocupante, porque un país que no define el valor de su moneda no define su estar en el mundo.

Para que no perciba estas cosas, recientemente me sugirieron tomar antidepresivos. Hay gente que quiere venir a "abrazarme y comprenderme", y está segura de que "cuando me haga efecto el antidepresivo", ya no haré estos cálculos horribles que hago, ni escribiré estos artículos "distorsionados" que escribo. Debo aclarar que dejé de tomar antidepresivos hace como cinco años, y ahí están todavía en el cajón de mi mesita, seguramente vencidos. Los guardé para recordar que antes que morder la manzana envenenada, prefiero estar bien despierta. Aunque toque chillar y patalear. O escribir post como estos. 

Así van zafando muchos, mediante antidepresivos. Para que luego pase que las ardillas les roben las nueces sin que ellos se den cuenta. Porque los que trafican con el dólar blue son ardillas… habrá que ver lo que hacen Monsanto y la Barrick, que se llevan el 80% del pastel. Si nos matamos entre nosotros saltándonos las leyes y riéndonos de quienes nos recuerdan que éstas existen, ¿cómo quejarnos de las mafias que se nos implantan desde afuera? No nos respetan porque nosotros no somos capaces de respetarnos. Ellos conocen muy bien cómo funcionamos, y antes de entrar hicieron un estudio de mercado que incluía un scánner psicológico del pueblo. Ellos saben que aun no hemos definido nuestro estar en el mundo… pero lo que mejor saben es que nos llevará mucho, pero mucho tiempo, llegar a admitirlo.